Estos días hemos recibido la visita de Chris Franklyn, un amigo que ha venido desde Australia para grabar con drones algunas de las parcelas donde están nuestras viñas más viejas.


Aquí podéis ver parte del rodaje, desde el despegue y como los drones subían hasta un kilómetro de altura y se alejaban hasta el infinito perdiéndose entre las nubes, para después regresar con las preciadas imágenes.

Y un avance con algunas de las maravillosas vistas captadas y nos deja con muchas ganas de ver el resto del espectacular material grabado.